El Presidente recibió un diploma Honoris Causa de la Universidad de Bar-Ilan y reafirmó su alianza incondicional con Netanyahu. Volvió a atacar al periodismo y calificó al marxismo como “satánico y opuesto al programa de Dios”.
Mientras el concierto de naciones aboga por negociaciones de paz definitivas que frenen la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el presidente Javier Milei sostuvo desde Tel
Aviv que “Con determinadas culturas no vamos a poder convivir, porque nosotros defendemos la vida y ellos nos van a querer matar”, lanzó el Presidente durante un discurso en el que habló de la ética en la política.
Además, el mandatario volvió a cuestionar a los medios de comunicación y los trabajadores de prensa. “Gran parte del periodismo juega para las fuerzas del mal. Charlando con el queridísimo Benjamin Netanyahu hablamos de cómo debemos soportar calumnias e injurias del periodismo de manera
violenta”, lanzó.
Luego leyó “Capitalismo, la divina maquinaria del paraíso”, epílogo de su nuevo libro sobre lo que él interpreta de “la moral”.

El discurso de Milei tuvo también un matiz religioso para justificar la violencia contra sus adversarios. Sostuvo que la Torá fue el antídoto contra las ideas de izquierda, calificó al marxismo como “satánico y opuesto al programa de Dios”, y volvió a atacar a la “justicia social” al calificarla como una mirada “profundamente injusta que siempre termina en desastre”.
Luego agregó, “Hemos sido expulsados del paraíso, pero si obramos acorde a las leyes, el paraíso va a venir a nosotros. Cuando uno diseña políticas acordes a valores éticos y morales, uno diseña políticas justas y esas son eficientes”.
En paralelo, el Gobierno israelí anunció una línea de crédito por US$ 150 millones destinada a empresas israelíes que operan en la Argentina, como parte de un paquete más amplio de cooperación bilateral. El acuerdo incluye además avances en inteligencia artificial, lucha contra el terrorismo y vínculos comerciales, en lo que ambos países calificaron como un “enorme progreso” en la relación.
También se confirmó la puesta en marcha de un vuelo directo entre Buenos Aires y Tel Aviv desde noviembre, operado por la aerolínea El Al. Milei celebró el anuncio y lo definió como “la representación física de una unión moral, espiritual y política” entre ambas naciones
Mientras el mandatario se muestra conmovido orando en el Muro de los Lamentos y ratifica su alianza estratégica con el primer ministro Benjamin Netanyahu, en Argentina se intensifica el malestar social debido al impacto de sus políticas económicas.
El contraste entre la agenda espiritual del presidente y la realidad interna ha alimentado las críticas de diversos sectores.
Dirigentes de la CGT cuestionaron que el mandatario “llore afuera” mientras la situación de jubilados y personas con discapacidad en Argentina es “crítica”.
Esta desconexión entre la agenda internacional del Ejecutivo y la crisis doméstica es uno de los puntos centrales del análisis político actual, donde el “malhumor social” se expande frente a la caída del consumo y el aumento de la conflictividad





