Albert Einstein (1879–1955) fue un físico teórico de origen alemán, mundialmente reconocido por desarrollar la teoría de la relatividad y por ser uno de los pilares de la ciencia moderna. Su impacto fue tal que su imagen y su nombre se han convertido en sinónimos universales de la palabra “genio”.
Nacido en una familia judía, Einstein vivió en Alemania, Suiza y finalmente en los Estados Unidos, donde se refugió tras el ascenso del nazismo en 1933. Trabajó la mayor parte de su carrera posterior en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton.
Más allá de sus logros científicos, fue un ferviente defensor del pacifismo y el internacionalismo. Aunque su carta al presidente Roosevelt instando a la investigación nuclear precedió al Proyecto Manhattan, Einstein lamentó profundamente el uso bélico de la energía atómica tras los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.
Se dice que no empezó a hablar hasta los dos o tres años, lo que preocupó a sus padres.
Era un talentoso violinista y solía decir que la música le ayudaba a pensar en sus teorías físicas.
Su icónica imagen sacando la lengua fue capturada en su cumpleaños número 72 por el fotógrafo Arthur Sasse.

Postuló que las leyes de la física son las mismas para todos los observadores que se mueven a velocidad constante y que la velocidad de la luz es absoluta.
Explicó que la luz se comporta como partículas (fotones), lo que le valió el Premio Nobel de Física en 1921 y sentó las bases de la mecánica cuántica.
Redefinió la gravedad no como una fuerza, sino como una curvatura del espacio-tiempo provocada por la masa de los objetos.




