El índice de Confianza en el Gobierno realizado por la Universidad Torcuato Di Tella cayó a 2,30 puntos en marzo, lo que significa una caída de -3,5% respecto de febrero y coloca al indicador en su peor número desde el inicio del mandato de Milei. Cae en hombres, mujeres y, por primera vez y fuerte, en jóvenes.
Los relevamientos de la Universidad de San Andrés y la Universidad Torcuato Di Tella reflejan una caída en los niveles de aprobación del Gobierno y un empeoramiento del clima
social.
Según el estudio de San Andrés, la desaprobación del Gobierno trepó al 59%, con una suba de siete puntos respecto de la medición anterior, mientras que la aprobación cayó al 38%, el nivel más bajo desde el inicio de la gestión. En paralelo, la satisfacción general con la marcha del país descendió al 33%, lo
que implica una caída de siete puntos desde noviembre de 2025, y la insatisfacción alcanzó al 65% de los encuestados.
El informe también advierte que el “crédito social” del Gobierno comenzó a ajustarse frente a la persistencia de problemas económicos. En ese sentido, identifica como principales preocupaciones:
Los bajos salarios (37%)
La falta de empleo (36%)
La corrupción (33%)
La inseguridad (30%)
La inflación (20%)

Estos temas desplazaron a otros históricos como la corrupción y la inseguridad. Incluso, la inflación, aunque sigue presente, perdió centralidad relativa, ubicándose en el 20% tras un leve
repunte.
Por su parte, la Di Tella registró una nueva caída en el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que retrocedió 3,6% respecto del mes anterior y acumuló su cuarta baja consecutiva. El indicador se ubicó en 2,30 puntos, su nivel más bajo desde octubre.
El actual nivel de confianza, coincidió el ICG de Di Tella, es 0,9% menor que el de marzo de 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, y 52,6% mayor que el de marzo de 2022, durante la gestión
de Alberto Fernández.
La evaluación de la gestión se volvió mayoritariamente negativa: la desaprobación alcanzó el 55,7%, superando a la imagen positiva (44,3%). Además, el 46,1% considera que el |Gobierno “no está en condiciones de resolver los problemas”, frente a un 34,6% que cree que sí lo está logrando.
En paralelo, el estudio mostró el fuerte impacto de la economía en la percepción pública: el 41,3% de los encuestados no llega a fin de mes, mientras que un 22,5% debe recortar gastos para lograrlo. En conjunto, el 63% enfrenta dificultades económicas.
A esto se suma que el 42,1% se declara endeudado en algún grado.
Otro de los puntos destacados es el cambio en la percepción social sobre el esfuerzo económico.
El 61,2% de los encuestados ya no acuerda con la idea de “hacer un sacrificio ahora para estar mejor después”, lo que refleja una menor tolerancia a medidas de ajuste sin mejoras visibles en el corto plazo.
La situación económica cotidiana aparece como el eje central del malestar. Según el relevamiento, el principal problema señalado son los bajos salarios (26,4%), por encima de la inflación. En segundo lugar se ubica la preocupación por la desocupación, con un 18%. Estos factores explican, en parte, el cambio en el clima de opinión respecto del Gobierno.
El estudio también relevó percepciones sobre el escenario económico y social a futuro. Entre los encuestados, el 58,1% considera que existe riesgo de un estallido social, mientras que el 55% teme una posible corrida cambiaria y el 52% menciona la posibilidad de un escenario de hiperinflación.





