Pacientes con enfermedades crónicas, jubilados y familiares advierten demoras, recortes y dificultades para acceder a tratamientos esenciales. Reclaman respuestas urgentes de la obra social bonaerense.
La incertidumbre comenzó en las farmacias, continuó en las delegaciones y terminó instalándose en la rutina diaria de miles de afiliados del Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA). Medicamentos que antes se entregaban con cobertura total ahora requieren autorizaciones extraordinarias. Insumos básicos llegan con demora. Algunos tratamientos quedaron pendientes y los pacientes aseguran sentirse “desamparados”.
Las denuncias crecieron en las últimas semanas y se multiplicaron en redes sociales, grupos de pacientes y centros de atención médica. Los reclamos apuntan a una presunta reducción en la cobertura de medicamentos, prótesis, pañales, tiras reactivas y otros insumos indispensables para personas con enfermedades crónicas o tratamientos complejos.
“Fui a retirar la medicación y me dijeron que el descuento ya no era el mismo. Nadie me explicó por qué”, relató una afiliada jubilada de La Plata y paciente diabética desde hace más de veinte años. Según contó, debió cubrir de su bolsillo parte de los costos para no interrumpir el tratamiento.
Casos similares comenzaron a repetirse en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. Pacientes oncológicos denunciaron demoras en autorizaciones, mientras familiares de personas con discapacidad afirmaron que enfrentan dificultades para conseguir prestaciones y elementos médicos esenciales.

El impacto en los tratamientos
Para muchos afiliados, la principal preocupación no es solamente el costo económico, sino las consecuencias médicas de interrumpir tratamientos.
Especialistas consultados por organizaciones de pacientes advierten que la discontinuidad en la entrega de medicamentos puede agravar cuadros clínicos y generar complicaciones evitables. En enfermedades crónicas, la regularidad del tratamiento suele ser determinante para mantener la estabilidad del paciente.
“Cuando un medicamento demora o no llega, no se trata solo de un trámite administrativo. Puede afectar directamente la salud de las personas”, explicó un profesional del sistema sanitario bonaerense que pidió reserva de identidad.
Mientras tanto, en distintas delegaciones de IOMA, los afiliados aseguran recibir respuestas parciales o derivaciones administrativas sin una solución concreta. Algunos denuncian largas esperas y falta de información clara sobre cambios en las coberturas.

Reclamos y pedidos de explicaciones
Frente a este escenario, asociaciones de pacientes y agrupaciones de jubilados comenzaron a exigir respuestas públicas por parte de las autoridades de la obra social. Entre los principales reclamos aparecen la normalización de prestaciones, mayor transparencia en los convenios con farmacias y prestadores, y canales de atención más eficientes.
Hasta el momento, IOMA no difundió un informe oficial detallando posibles modificaciones en las prestaciones denunciadas por los afiliados. Sin embargo, fuentes vinculadas al sector sanitario señalaron que podrían existir reestructuraciones administrativas y demoras derivadas de procesos internos de auditoría y financiamiento.
La falta de información oficial alimentó aún más la preocupación entre los usuarios, que recurren a redes sociales para compartir experiencias, advertencias y pedidos de ayuda.
Una problemática que excede lo administrativo
El conflicto vuelve a poner en discusión el funcionamiento del sistema de cobertura médica para trabajadores estatales, jubilados y sus familias en la provincia de Buenos Aires.
Para quienes dependen de tratamientos permanentes, cada demora representa una preocupación cotidiana. La incertidumbre, aseguran los afiliados, no pasa solamente por el acceso a un medicamento, sino por la sensación de vulnerabilidad frente a un sistema del que dependen para cuidar su salud.




