El organismo clave para identificar hijos de desaparecidos atraviesa una situación crítica por recortes, despidos y falta de recursos, según advirtió Abuelas de Plaza de Mayo. “No pueden destruir una política de Estado”, alertaron.
El Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), una de las instituciones más emblemáticas en la búsqueda de hijos de desaparecidos apropiados durante la dictadura, quedó envuelto en una fuerte polémica política. Abuelas de Plaza de Mayo denunció que el organismo “está en peligro” y responsabilizó al gobierno de Javier Milei por el ajuste que, aseguran,vamenaza su funcionamiento.
La advertencia generó preocupación inmediata en organismos de derechos humanos, científicos y sectores de la oposición. Según la denuncia, el Banco enfrenta reducción de personal especializado, falta de presupuesto y demoras operativas que comprometen tareas sensibles vinculadas a análisis genéticos y conservación de muestras.
“Cada muestra guardada es una posibilidad de recuperar una identidad”, señalaron desde Abuelas, que calificó la situación como “grave”.

El BNDG fue creado en 1987 y se convirtió en una referencia mundial en genética forense aplicada a delitos de lesa humanidad. Gracias a su trabajo se logró identificar a decenas de nietos apropiados durante el terrorismo de Estado.
La denuncia ocurre en medio de crecientes tensiones entre el Gobierno y organismos de derechos humanos. Desde la llegada de Milei a la Casa Rosada, distintas áreas vinculadas a memoria, cultura y ciencia denunciaron recortes y reestructuraciones.
Aunque desde sectores oficialistas rechazan las acusaciones de “desmantelamiento” y hablan de reorganización estatal, Abuelas sostiene que el deterioro del Banco podría afectar procesos de restitución de identidad que siguen abiertos después de casi cinco décadas.
La polémica escaló rápidamente y reabrió un debate sensible en la Argentina: qué lugar tendrán las políticas de memoria, verdad y justicia en la nueva etapa política del país. “No es un gasto”
Desde Abuelas insistieron en que el Banco Nacional de Datos Genéticos “no puede quedar sometido al ajuste”.
“No es un gasto del Estado. Es una herramienta fundamental para encontrar a quienes todavía viven con una identidad falsa”, remarcaron.
La advertencia ya repercute en el escenario político y promete sumar un nuevo foco de conflicto para el Gobierno nacional.





