En la reciente emisión de La Noche de Mirtha, Mirtha Legrand y Baby Etchecopar lanzaron una dura advertencia a Javier Milei, centrada en la “soberbia” del gobierno y la crítica situación social del país.
Baby Etchecopar enfatizó que “ningún tipo puede tener soberbia en un país donde un argentino se muere de hambre”. Advirtió directamente al gobierno: “Atención cuando el país pasa hambre, atención con eso”.
Mirtha Legrand se mostró indignada por el caso de Manuel Adorni, cuestionando su patrimonio y cómo pudo adquirir propiedades tras haber tenido dificultades económicas poco antes de asumir. Calificó la
situación como “una barbaridad” y expresó su desconfianza sobre los préstamos declarados por el funcionario.
Baby Etchecopar describió la economía como “hecha mierda”, afirmando que “se acabó la plata” y que la gente está en la miseria.
Criticó al ministro Luis Caputo, señalando que el prometido “boom” económico “nos mató a todos”.

Ambos rechazaron las acusaciones de Milei hacia los periodistas, a quienes el presidente tilda de “corruptos” o “ensobrados”. Las manifestaciones que el presidente de la Nación expresa en tono
despectivo y violento hacia los periodistas, van en contra de los hechos. Ya que gracias al periodismo, los políticos pueden trasmitir sus propuestas, y planes económicos y sociales, siendo el periodismo un punto clave en las gestiones de campaña. Una vez que llegan al Poder la objetividad periodística, se lee, en el ámbito del poder como corruptos y ensobrados, como metodología de evadir y distraer la
atención social, de las barbaries que ocurren en el gobierno.
El periodismo facilita que un político llegue al cargo mediante la cobertura de campañas, debates, entrevistas y difusión de propuestas, lo que moldea la opinión pública crítica. Además, actúa como un puente de visibilidad, construyendo la reputación del candidato y posicionándolo en la agenda pública ante los votantes.
A pesar de estas funciones, existe una tensión constante donde los medios también investigan y fiscalizan, y a menudo se percibe un sesgo o conflicto de intereses entre la información objetiva y el apoyo a ciertos sectores políticos.
Etchecopar defendió su honestidad intelectual frente a estos ataques.
Esta postura marca un distanciamiento de ambos conductores respecto al gobierno, subrayando que la falta de sensibilidad social y la soberbia de los funcionarios podrían tener consecuencias graves para
la gestión.





